PETICOON

PETICÓN: un juego para construir pensamiento

Hace un tiempo, mi grupo y yo tuvimos que crear un proyecto relacionado con la educación social y, después de darle muchas vueltas, acabamos creando algo que sinceramente no esperábamos que nos fuese a enganchar tanto: un juego de cartas llamado PETICÓN.

El nombre viene de unir dos ideas:
“Pe” de pensar y “Tycoon” de construir o crear.
En conjunto, PETICÓN significa algo así como “construir pensamiento”, que al final es justamente la esencia del juego.

Aunque empezó como un trabajo, acabamos jugando muchísimas veces entre nosotros porque cada partida era diferente y porque, además de competir, te hace pensar constantemente como lo haría un educador social.

¿En qué consiste?

PETICÓN es un juego de cartas de entre 2 y 5 jugadores donde el objetivo principal es conseguir mantener sanos los cuatro pilares fundamentales de la intervención socioeducativa:

  • Pilar ético

  • Pilar social

  • Pilar emocional

  • Pilar educativo

Cada jugador empieza con cartas en la mano y, durante la partida, tiene que intentar bajar a la mesa los cuatro pilares y mantenerlos “sanos”.

¿Cuándo se gana?

Se gana cuando, al llegar tu turno, tienes los cuatro pilares colocados boca arriba sobre la mesa y ninguno está infectado o debilitado.

Y aquí es donde empieza realmente la estrategia.

Riesgos, protecciones y decisiones

No todo es tan fácil como bajar cartas.

Dentro del juego existen distintos tipos de cartas que afectan directamente a los pilares:

Cartas de riesgo

Estas cartas “infectan” los pilares de otros jugadores.
Si un pilar acumula dos riesgos, ese pilar queda eliminado.

Cartas de protección

Sirven para defender tus pilares.
Si un pilar consigue dos protecciones, queda inmunizado y ya no puede ser afectado.

Pero, sin duda, la parte más interesante del juego son los dilemas.


Los dilemas: la parte que te hace pensar


Las cartas de dilema plantean situaciones reales o muy cercanas a las que podría encontrarse un educador social.

Por ejemplo:

Un joven pasa más de 10 horas al día en redes sociales.
¿Qué haces?

A partir de ahí aparecen distintas decisiones posibles.

Quizá quitarle directamente el acceso a las redes puede afectar al pilar ético, porque aunque quieras ayudar, la forma de actuar no es la más adecuada.

Pero si decides trabajar desde la educación y el acompañamiento, quizá tengas que “gastar” tu pilar educativo para intervenir.

Y eso es precisamente lo que hace diferente a PETICÓN: no se trata solo de ganar, sino de pensar cómo afectan nuestras decisiones a las personas con las que trabajamos.

Además, los dilemas también tienen estrategia, porque el jugador que roba la carta decide a quién leerle la situación dependiendo de los pilares que tenga activos cada jugador.

Instrucciones

Mucho más que un juego

Algo que nos gustó muchísimo mientras lo creábamos fue darnos cuenta de que no existe una única respuesta correcta.

A veces, una decisión puede ayudarte en un aspecto y perjudicarte en otro. Igual que ocurre muchas veces en la realidad dentro de la educación social.

PETICÓN mezcla estrategia, reflexión y trabajo en equipo, pero sobre todo consigue algo muy importante: hacer que te pares a pensar antes de actuar.

Y sinceramente, creo que eso es lo mejor que puede conseguir un juego.

Nuestra experiencia creándolo

Aunque empezó como una idea sencilla, acabó convirtiéndose en un proyecto al que le dedicamos muchísimo tiempo.

Tuvimos que pensar reglas, diseñar cartas, crear dilemas y equilibrar el juego para que realmente tuviera sentido y fuese divertido.

Y al final pasó algo curioso: nos gustó tanto que terminamos jugando nosotros mismos una y otra vez.

Creo que eso fue cuando nos dimos cuenta de que PETICÓN realmente funcionaba.

Porque no solo entretiene, también hace reflexionar.

Y eso era exactamente lo que queríamos conseguir.


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