¿A quien dirigen del consumo de cerveza?
A veces no hace falta analizar demasiado un anuncio para sentir que algo no está bien.
Lo vemos, nos incomoda, pero seguimos pasando sin detenernos. La publicidad forma parte de nuestro día a día, está en las redes, en la calle, en la televisión… y, aunque muchas veces no lo notemos, influye en cómo pensamos y en cómo entendemos el mundo.
Durante años hemos normalizado mensajes que reducen a las mujeres a un papel secundario o directamente a un objeto. Y lo más preocupante es que muchas veces ni siquiera se percibe como algo grave, porque está tan integrado que parece “lo normal”. Mujeres que aparecen solo como adorno, cuerpos utilizados como reclamo, insinuaciones que poco tienen que ver con el producto… todo esto sigue estando presente.
No se trata de dejar de hacer publicidad creativa o provocadora, sino de preguntarnos: ¿a costa de qué? ¿De verdad es necesario recurrir a este tipo de mensajes para vender? ¿Qué estamos reforzando cuando lo hacemos? Porque cada imagen y cada frase transmite algo, y ese “algo” no es inocente.
Como consumidores, también tenemos responsabilidad. Podemos cuestionar, podemos señalar, podemos decidir qué tipo de mensajes aceptamos y cuáles no. Y las marcas, por su parte, deberían ser conscientes del impacto que tienen y actuar en consecuencia.
En el anuncio que voy a mostrar, vemos dos cervezas acompañadas del texto: “¿Tú eliges, rubia o morena?”, mientras detrás de cada una aparece una mujer que coincide con esa descripción. A simple vista puede parecer un juego de palabras, incluso algo “ingenioso”, pero en realidad es un ejemplo claro de cómo se cosifica a las mujeres, comparándolas y reduciéndolas a una elección de consumo, como si fueran un producto más en la estantería.
Este tipo de mensajes no son casuales ni inofensivos. Refuerzan la idea de que el valor de una mujer está en su apariencia y en cómo encaja en determinadas categorías. Y ahí es donde deberíamos parar y preguntarnos:
¿De verdad queremos seguir normalizando esto?😒

.jpeg)

Me ha parecido una reflexión muy necesaria e interesante. Me gusta cómo planteas que muchas veces vemos este tipo de publicidad y como no llegamos a cuestionarla del todo. También me parece muy acertado cuando hablas de la responsabilidad tanto de las marcas como de los consumidores, ya que al final todos formamos parte de ese sistema. Hace pensar en hasta qué punto seguimos aceptando ciertos mensajes sin darnos cuenta.
ResponderEliminarPara que quede más completo, quizá podrías profundizar un poco en cómo crees que debería cambiar la publicidad para ser más responsable. Aun así, se nota que hay una reflexión crítica detrás y eso hace que el texto invite a pensar.
Hola!Tu publicación invita mucho a la reflexión y conecta bien con una realidad que muchas veces pasa desapercibida,además, planteas preguntas que hacen pensar.
ResponderEliminarComo mejora, podrías acortar un poco algunas partes para que el mensaje sea más directo y evitar repetir ideas.
Holaa Laura, wow me ha sorprendido esta entrada porque es una realidad por desgracia, a día de hoy todavía siguen existiendo anuncios sexistas, pero poco a poco hay que dejar de promocionarlos, a pesar de que es algo que vemos a diario en medios de comunicación, paradas de bus... cuesta asimilar que es una realidad.
ResponderEliminarComo sugerencia, puedes poner más anuncios para ver más ejemplos o similares al que has publicado.
Un saludooo :)